Especial

Centros Comerciales, alegre servicio en constante innovación

En algún momento de la vida, algunos desde pequeños y otros un poco más adultos disfrutaron por primera vez en un centro comercial; este momento se convierte en un recuerdo que perdura en la mente de todos los que fueron felices en aquel lugar, donde descubrieron un mundo en el cual podían compartir con sus seres más queridos y tener experiencias únicas. Juegos, comidas, tiendas de ropa, cine, hacen que este espacio se convierta en un núcleo donde se genera y se comparte cultura. A lo largo de la historia su desarrollo ha estado ligado a las demandas y necesidades de la ciudad, lo que ha generado que su innovación sea constante.

Para crear un panorama de lo que la ciudad le ha aportado al país en este tema, debemos comenzar recordando que el primer centro comercial de Colombia nació en Medellín. En noviembre de 1972, como resultado de la visión de tres antioqueños, en la zona centro oriental surgió Sandiego, “cuyo eslogan ‘El líder’ es muy apropiado. Ya va para medio siglo de existencia y su finalidad era precisamente replicar de alguna forma lo que se hacía bien en Estados Unidos, con este formato que era absolutamente exitoso” comenta, Sergio Ignacio Soto. 

La experiencia de pasar de Junín y otras vías de la ciudad a un establecimiento cerrado que quedaba en ese tiempo a las afueras fue única e impactante. Desde ese momento el crecimiento de estos espacios ha sido exponencial, al igual que su transformación. Aparte de ser ejes de mercado, su evolución los ha llevado a incorporar otros elementos como los servicios, ya sean de salud, financieros, seguros, hoteles, oficinas e incluso viviendas. Como se refiere Soto, “fuera de copiar las buenas experiencias de Estados Unidos, de países de la Unión Europea y de algunos latinoamericanos, como Chile, México y Brasil, también han tenido una evolución muy autóctona, muy propia de lo que son, no solo Colombia sino las regiones, porque este es un país de regiones y en este momento diría que están en su máximo esplendor con una participación muy importante del total de las ventas del comercio”.

En el camino de estos últimos años han surgido centros con nuevas propuestas más modernas que van a la vanguardia, lo que conlleva el interrogante sobre cómo las infraestructuras que han sido pioneras han logrado mantenerse y seguir generando un impacto en las personas. Para Clara Heredia, gerente de Unicentro Medellín, el éxito en este aspecto depende de varios factores. El primero es entender que los procesos de infraestructura y de mercadeo deben estar en una misma línea de gestión y el segundo “es simplemente identificar las dinámicas del público y de la zona y untarnos de esta cantidad de oportunidades para seguir vigente en la mente y en los corazones de los medellinenses”.

El paseo familiar de fin de semana

Según Fenalco, en el Valle de Aburrá se cuenta con cerca de 70 centros comerciales con superficies superiores a 20.000 metros cuadrados. Registrando alrededor del 30% de las ventas del comercio formal, se han convertido en espacios donde la diversidad es bienvenida y se piensa en una oferta para todo tipo de público.

Según Soto, “son muy incluyentes y este es un tema cultural y social que quiero tocar aquí: se han convertido prácticamente en el club de las familias colombianas. Digo incluyentes, porque no hay distinción en estratificación económica, son muy abiertos a todos los públicos y visitarlos se ha convertido casi que en un paseo familiar el fin de semana”.

Desde la mirada de Clara Heredia, el carácter incluyente se presenta porque se han tenido que convertir en espacios de entretenimiento y por ello siempre deben estar conectados con entidades representantes de la agenda de ciudad, como Plaza Mayor y los museos, todo para apuntar a un mismo objetivo, que es generar espacios para todos los públicos. Un ejemplo de inclusión son las salas de lactancia que ofrecen algunos como Unicentro y Santafé.

Al  integrar una variedad de elementos que giran en torno a la vida de las personas, son considerados como pequeñas ciudades, donde su gerencia cumple el papel de alcaldía, porque trata temas propios del manejo de una población, como  seguridad, aseo, mantenimiento, movilidad y lo más importante, la agenda social y cultural. Tener la presencia de estos centros comerciales en el territorio ha logrado que Medellín esté dentro del radar de turistas, inversionistas y comerciantes extranjeros. Por esto, lugares como Unicentro, tienen una línea estratégica de internacionalización para poder atender este tipo de público que no es ajeno a ellos y que de igual forma deben recibir con una atención adecuada.

Aspectos como la ubicación, el acceso, la movilidad, la cercanía al transporte público en especial al Metro de Medellín, contar con almacenes ancla de gran tamaño, como supermercados, una buena zona de comidas y una oferta especial para los niños, son la clave, según Fenalco, para que un proyecto de este tipo tenga éxito.

Núcleos de cultura, comercio y entretenimiento

Donde antes eran extrañas actividades diferentes a las del comercio, ahora es común ver exposiciones artísticas, conciertos, muestras fotográficas, ofertas deportivas, entre otras manifestaciones, debido a la transformación y avance del concepto.

Según el informe de Calidad de Vida de Medellín, visitar centros comerciales sigue siendo la segunda actividad que eligen los ciudadanos para recrearse. Lugares que están adecuados para cubrir todas las demandas de las familias y que se caracterizan por brindar un aire de seguridad y de disfrute son llamativos en especial para los niños. En ese aspecto, El Tesoro ha marcado diferencia, por tener un espacio de diversión ideal para los más pequeños, quienes en la mayoría de ocasiones son los encargados de tomar decisiones.

La acción de compra sigue siendo el objetivo principal de los centros comerciales, pero sin actividades que conlleven al flujo de visitantes y posibles consumidores, es casi imposible generar ganancias.

Tendencias

Lo que hoy en día refleja la llegada del nuevo centro comercial La Central al sector oriental en el barrio Buenos Aires, es un gran indicio de una de las tendencias en la ciudad. Con el fin de no generar saturación y de llegar a zonas que están desatendidas, se ha comprobado en los estudios de viabilidad que uno de los factores más influyentes es la ubicación.

Los Molinos y Puerta del Norte son el ejemplo de establecimientos que llegaron a sectores donde no existía una oferta de estas características, lo que generó nuevas dinámicas y espacios que transformaron la relación entre las personas y la ciudad.

La incorporación de la tecnología es un factor que, por obligación, se debe tener en cuenta. Adquirir técnicas digitales no invasivas, que  acompañen a los visitantes y les brinden soluciones, son necesarias para ir a la vanguardia de lo que el mundo está implementando.

Entre los consejos que brinda Sergio Ignacio Soto respecto a los nuevos proyectos y tendencias es “no temer a la competencia sino a la propia incompetencia”. Uno de los fenómenos que llega para competir directamente con las ciudadelas de comercialización tradicional, es el e-commerce, conocido como comercio electrónico, una realidad que no es lejana; aunque las ventas físicas siguen teniendo un alto porcentaje, el público más joven ha migrado a comprar a través de plataformas digitales, a lo cual se debe prestar atención y buscar un aliado para enfrentar este nuevo reto. “Hay que tener esos canales alternativos de distribución, pero yo sigo pensando que centros comerciales que sean sostenibles, amigables con el medio ambiente, que tengan una atractiva oferta de naturaleza, de zonas verdes y que sean muy determinantes con la innovación en los parques infantiles, serán exitosos y podrán tener una larga vida empresarial y productiva, de eso no tengo ni una duda”, asevera Soto.

Proyecciones

Es un hecho que la ciudad seguirá creciendo y fortaleciéndose en este tema, luego de inaugurar Viva Envigado, una de las mega obras del país. Según Fenalco, la región se prepara para recibir en 2019 nuevos oferentes, como  Itagüí Plaza, Primavera, ubicado cerca de La Clínica Las Américas de la 80, Plaza Beillín en Bello, Reserva Plaza y Jardines Llanogrande en Rionegro y Pradera Sur en San Antonio de Prado. Para el 2020 – 2021 llegará otro actor que promete ser referente en Bello, Plaza Fabricato, un lugar que tendrá aproximadamente 150 locales.

A pesar de su gran avance, el sector es consciente que, aunque la ciudad está preparada para recibir nuevos proyectos, se debe actuar con responsabilidad para garantizar un espacio competitivo que genere ganancias y no pérdidas a los inversionistas. Uno de los desafíos o metas por alcanzar, según Soto, es aumentar el porcentaje de la participación en las ventas. Porque, como se dijo anteriormente, mientras en Colombia los centros comerciales captan el 30%, en países como España, Chile y México obtienen cerca del 40% y en Estados Unidos, el 70%. En la visión de Clara Heredia, “el reto para Unicentro y para todos los centros comerciales es permanecer siempre vigentes”.

“Antes éramos muy de industria, del sector productivo, ahora hemos hecho la migración a comercio y servicios con una extraordinaria calidad, yo diría que no le envidian nada a ninguna ciudad del mundo”.

Sergio Ignacio Soto, director Fenalco Antioquia


Fecha: Todo el mes  |  Detalle de Fechas
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